La reforma laboral, impulsada por el presidente Petro, se diseñó, en teoría, con un enfoque progresista: jornadas más cortas, recargos dignos, mayor protección para aprendices y trabajadores vulnerables, y la formalización de trabajadores digitales. Sin embargo, su tramitación parlamentaria ha generado importantes críticas y tensiones institucionales.
Avances relevantes
- Protección directa al trabajador: ampliación de recargos nocturnos (desde las 7 pm), dominicales y festivos al 100 %, licencias ampliadas (salud, maternidad/paternidad), y formalización laboral para aprendices y plataformas digitales.
- Estabilidad laboral reforzada: límites a contratos temporales y protección a grupos vulnerables (discapacidad, prepensionados).
Riesgos y críticas
- Aumento de los costos laborales
Gremios como ANDI y Acopi advierten que la reforma podría incrementar entre un 17 % y 35 % los costos para pymes, afectando productividad y competitividad: “podría afectar gravemente tanto la productividad como la competitividad del país” . - Rigidez en el mercado laboral
Eliminar flexibilidad contractual (terminación por obra, usos de prestación de servicios) puede desincentivar la contratación formal, especialmente en sectores informales o digitales. - Débil sostenibilidad fiscal
La ausencia de un análisis económico bien fundado ha sido criticada por no cuantificar fuentes de financiación ni costos estimados. - Fragilidad en la reducción de informalidad
Expertos señalan que una regulación más rígida no necesariamente atacará el problema principal, que es la informalidad estructural. - Crisis institucional y constitucionalidad
El decreto presidencial para consulta popular generó fuertes críticas y fue calificado por la oposición como una extralimitación del poder, generando tensiones con el Congreso y posible controversia constitucional.
Perspectiva legal y recomendaciones
Desde una óptica jurídica, la reforma intenta nivelar derechos, pero su eficacia depende de implementación técnica y consenso entre actores (empresarios, trabajadores, Estado). Para fortalecer su aplicación se requiere:
- Costeo fiscal riguroso: identificar presupuesto, impactos y fuentes de financiamiento transparentes.
- Mecanismos de flexibilización: modalidades complementarias que protejan derechos sin inhibir la contratación.
- Apoyo a pymes: subsidios transitorios para compensar cargas iniciales, especialmente en formalización de aprendices y plataformas.
- Monitoreo e impacto real: evaluaciones periódicas sobre empleo formal/informal, costos y productividad.
La reforma laboral de 2025 representa un avance significativo para los derechos laborales en Colombia, pero adolece de fallas técnicas y sustanciales en materia de sostenibilidad económica y flexibilidad regulatoria. Su viabilidad jurídica dependerá de la solidez fiscal, ajustes de flexibilidad y legitimidad institucional. Sin estos, podría generar efectos contraproducentes como desgaste empresarial y aumento de la informalidad.
